Un parásito nocturno que vive en la instalación
El ácaro rojo Dermanyssus gallinae se alimenta de sangre durante la noche y se esconde de día en grietas, perchas, nidos, uniones y material acumulado. Por eso una revisión diurna centrada solo en el ave puede pasar por alto una infestación importante.
Con temperatura favorable, su ciclo puede completarse con rapidez. La instalación puede permanecer infestada durante meses sin aves, de modo que el vacío sanitario debe incluir refugios y equipos, no solo retirar el lote.
